miércoles, 28 de octubre de 2026

Redescriben el fósil de foca más completo de la Argentina y revelan su dieta de hace 10 millones de años Especialistas del CENPAT

 

Kawas benegasorum, foca extinta que habitó la costa de la Patagonia argentina hace entre 9 y 10 millones de años. Ilustración: Guilherme Gehr

Especialistas del CENPAT redescriben el fósil de foca más completo de la Argentina y revelan su dieta de hace 10 millones de años

Un equipo integrado por paleontólogos/as del IPGP y del CIAHN Atacama (Chile), realizó un análisis exhaustivo del esqueleto de Kawas benegasorum, una especie extinta encontrada en Península Valdés

Un grupo de especialistas del CENPAT, junto a una colega de Chile, redescribieron los restos de Kawas benegasorum, una foca extinta de la Formación Puerto Madryn (Mioceno Tardío), que representa el registro más completo de focas para la Argentina. 

Lo destacable de este ejemplar, es que fue hallado en la década del 90  en Punta San Román, Península Valdés, en un muy buen estado de preservación y con parte del contenido estomacal, lo que permite conocer de qué se alimentaban estos animales que habitaron la región hace unos 10 millones de años.

El trabajo fue realizado por Felipe Busker, Mónica Buono y José Cuitiño del Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP-CONICET), Néstor García, del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET) y lideró el trabajo Ana Valenzuela-Toro, del Centro de Investigación y Avance de la Paleontología e Historia Natural de Atacama (CIAHN Atacama).

Afloramientos de la Formación Puerto Madryn en el área de Punta Buenos Aires y San Román, en la provincia de Chubut, Argentina, donde se encontró el fósil de Kawas benegasorum. Fotografía: Mónica

Aunque esta especie ya había sido descrita en el año 2001, su anatomía y su contenido estomacal no habían sido estudiados en profundidad. 

Por eso, los especialistas realizaron una nueva descripción del esqueleto, analizaron sus dientes y el contenido estomacal encontrado.

“En Argentina, al día de hoy, solo hay tres registros de focas en todo el país y este es, por lejos, el más completo. 

Entonces, lo ponemos en valor haciendo una nueva descripción completa y detallada del mejor material de foca que hay en el país, y no solo haciendo un reanálisis de su posición filogenética, sino también realizando una descripción anatómica minuciosa, incluyendo información inédita sobre la dentición, con figuras detalladas y un análisis exhaustivo del contenido estomacal”, explica Busker.

Restos óseos de peces preservados en la región abdominal de Kawas benegasorum, correspondientes a su contenido estomacal fosilizado. Fotografía: Dario Podesta.

En el estudio del contenido estomacal, los/as investigadores/as identificaron y analizaron los restos de peces preservados junto al esqueleto de la foca para reconstruir su dieta y obtener información sobre sus hábitos de alimentación. 

Según lo descrito, este ejemplar se alimentaba de peces como lenguados, merluzas y peces escorpión. 

Esto revela que Kawas benegasorum era un predador piscívoro oportunista: 

“Es importante detallar que el contenido estomacal son fragmentos de huesos semidigeridos y con una destrucción química y física, por lo tanto determinar de qué especie se trata se vuelve complejo. 

Entonces los especímenes se llegan a determinar hasta niveles taxonómicos altos, por ejemplo a nivel familia. 

La información que nos aportó es que hay restos de peces tanto costeros como de aguas más profundas, y que el tipo de dieta que se vio en Kawas es muy similar a la de los lobos marinos sudamericanos y de los machos de la focas elefantes modernos que habitan esta zona, por lo que estamos viendo una convergencia en el tipo de dieta que elegían estos pinnípedos en esta zona de Sudamérica”, agrega Busker.

En cuanto a su fisonomía, los paleontólogos lograron establecer que Kawas benegasorum tenía una longitud corporal estimada de entre 1,9 y 2,2 metros. 

Al mismo tiempo, el estudio de la dentadura y del esqueleto mostró rasgos compartidos por los dos principales grupos de focas: Phocinae (solo distribuidas en el hemisferio norte) y Monachinae (presentes principalmente en el hemisferio sur en la actualidad). 

Restos óseos de peces preservados en la región abdominal de Kawas benegasorum, correspondientes a su contenido estomacal fosilizado. Fotografía: Dario Podesta.

Esto significa que algunos fósiles, como Kawas benegasorum, tienen una combinación de caracteres de distintos grupos y es difícil ubicarlos en un árbol filogenético, dado que distintos tipos de análisis resuelven diferentes posiciones. 

Sumado a la falta de partes del esqueleto claves para realizar análisis filogenéticos (por ejemplo, el cráneo), resulta difícil resolver las relaciones de parentesco de Kawas con exactitud. 

“Creemos que la importancia de Kawas radica en su antigüedad y en el lugar donde fue hallado, dado que se conocen muy pocos restos de focas en Patagonia, además de su preservación excepcional, que incluye restos de  contenido estomacal. 

La información recabada en este estudio permite comparar los hábitos alimentarios de los animales que habitaron la región hace aproximadamente 10 millones de años con los de sus grupos emparentados actuales. 

De esta manera, es posible conocer mejor la evolución de sus dietas y comprender los cambios en sus estrategias de alimentación a lo largo del tiempo. 

Hoy en día, casi no hay fósiles de focas en Chubut, y el hallazgo de una foca es relevante para explicar la historia evolutiva del grupo y su historia en América del Sur”, finaliza el paleontólogo del CENPAT.

El trabajo completo puede consultarse AQUI

CENPAT

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Bancos naturales de vieiras Científicos del CONICET avanzan en estrategias para restaurarlos en Chubut

 

 Monitoreo bancos sembrados en 2025. Foto: gentileza investigadores.

Científicos del CONICET avanzan en estrategias para restaurar los bancos naturales de vieiras en Chubut

Tras exitosos ensayos experimentales con redes de captación de semillas, el proyecto apunta a escalar la iniciativa en condiciones reales de pesca. 

De esta forma se espera fortalecer la pesca artesanal y promover el aprovechamiento sustentable de un recurso de interés comercial para la zona.

La vieira Tehuelche (Aequipecten tehuelchus) es una especie emblemática para la marisquería artesanal del golfo San José, al norte de Chubut, donde la extracción se realiza de forma manual mediante buceo hasta los 25 metros de profundidad. 

Las vieiras se agrupan naturalmente en bancos, donde pueden alcanzar altas densidades que son aprovechadas por la actividad marisquera. 

La especie presenta ciclos naturales de abundancia y escasez, que, sumados a la presión pesquera, pueden prolongar la recuperación de los bancos durante varias temporadas. 

Ante esta situación, especialistas del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR, CONICET) realizaron las primeras experiencias de repoblamiento de esta especie en una iniciativa orientada a estudiar herramientas que permitan restaurar los bancos naturales. 

De este modo se espera fortalecer la pesca artesanal y promover un aprovechamiento sustentable de este recurso de interés comercial para la zona.

Semillas de vieira sembradas en 2025 cercanas a talla comercial. Foto: gentileza investigadores.

El proyecto es liderado por el becario posdoctoral del CONICET Leandro Getino Mamet y el investigador del Consejo Gaspar Soria, ambos del CESIMAR, con el apoyo de Matías Soutric, de la Secretaría de Pesca de Chubut, y Camila Martínez, alumna de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). 

Además, cuentan con el soporte de los buzos profesionales del Área de Náutica y Buceo del CENPAT.

Durante el verano de 2025 se inició la primera experiencia con la captación de semillas de vieira (jueveniles) mediante colectores artificiales, que luego fueron sembradas directamente en el fondo marino en un sitio dela costa sur del golfo. 

“Las vieiras son hermafroditas y cuando están maduras desovan directamente en el agua inducidas por cambios bruscos en la temperatura. 

El desove ocurre entre fines de diciembre y enero y da origen a larvas que nadan en la columna de agua durante un mes, buscando un lugar donde asentarse. 

En la naturaleza lo hacen sobre algas o conchillas, pero nosotros les proporcionamos un sustrato que les encanta: la red Netlon, un material donde las larvas se adhieren y comienzan a crecer como diminutas vieiras de apenas 2 o 3 milímetros. 

Las dejamos crecer durante algunos meses y luego son sembradas directamente en el fondo para que continúen su desarrollo en condiciones naturales”, explica Getino Mamet. 

El monitoreo de la semilla mostró que las vieiras de los bancos repoblados crecieron en forma similar a lo que ocurre naturalmente, y luego de un año y medio alcanzaron tallas cercanas al tamaño legal de captura (60 mm).

Semillas de vieira colectadas en 2026. Foto: gentileza investigadores

Estos primeros ensayos permitieron identificar algunos desafíos. 

Las ascidias, conocidas como “papas de mar”, colonizan los colectores y dificultan tanto su manipulación como la recuperación de las semillas. 

Durante 2026, esta problemática se abordó mediante experimentos de limpieza de colectores y, además, se estudió un nuevo diseño de colectores diferente a los tradicionales usados en 2025. 

“Las actividades de limpieza mediante buceo mostraron resultados prometedores, ya que ayudaron a reducir el efecto de la las papas de mar, disminuyendo el tiempo de laboreo para recuperación de las semillas, a la vez que aumenta la captación y el crecimiento de las semillas”, agrega el becario posdoctoral del CESIMAR. 

En línea con estos resultados, el nuevo diseño de colectores también mostró ser una alternativa interesante, ya que el rendimiento de la cantidad de semilla colectada se cuadruplicó, lo que amerita continuar estudiándolos para optimizar su utilización.

Recuperación de colectores. Foto: gentileza investigadores.

De acuerdo con los investigadores,aunque las experiencias fueron a escala experimental, demostraron la factibilidad técnica y biológica del repoblamiento como herramienta para la restauración de los bancos de vieira Tehuelche y al fortalecimiento de la pesca artesanal en la región. 

De esta manera, el siguiente paso de la investigación buscará escalar el proyecto mediante la instalación de un mayor número de colectores en el mar. 

Para lograrlo, el equipo del CONICET cuenta con el apoyo de la Fundación Williams que permitirá continuar el proyecto, en el que se planea trabajar a la par con los marisqueros locales, aprovechando sus embarcaciones, equipamiento y amplio conocimiento del medio marino para evaluar la efectividad del sistema en condiciones reales de trabajo.

Semillas de vieira colectadas en 2026. Foto: gentileza investigadores.

Por Santiago Giorgi – Área de Comunicación CONICET CENPAT

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